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sábado, 13 de enero de 2018

II Domingo del Tiempo Ordinario

    Atrás han quedado los días de Navidad, en que hemos celebrado al Dios hecho hombre, niño pequeño. Ahora retomamos el tiempo ordinario de la liturgia. Y en este domingo se nos propone la Jornada Mundial del Emigrante y del Refugiado. Hace ya 104 años que la Iglesia nos pide dedicar juntos un día a reflexionar y rezar acerca de esta realidad creciente, un verdadero «signo de los tiempos». El papa Francisco dice en esta ocasión que debemos conjugar cuatro verbos: acoger, proteger, promover e integrar.
    En la Palabra de Dios el profeta Samuel escuchó por tres veces la llamada de Dios, y al final respondió: «Habla, Señor, que tu siervo escucha». También nosotros diremos en el salmo: «Aquí estoy, Señor, para hacer tu voluntad».
    Dios sigue llamándonos cada día. Como hizo Jesús con Andrés y Juan, en el relato que escucharemos en el evangelio: «Venid y veréis». Que seamos capaces de acoger sus llamadas y descubrirle también en los hermanos y en los signos de los tiempos.
    Abramos el corazón a la presencia de Dios en su Palabra, en la eucaristía y en los hermanos, especialmente en los que han llegado de otros lugares y forman parte de nuestra sociedad y, muchos de ellos, también de nuestra Iglesia.

    Les dejamos el enlace con las lecturas y un video del Evangelio


lunes, 8 de enero de 2018

Jornada Mundial del Emigrante y del Refugiado 2018.

    El 14 de enero se celebra la Jornada Mundial del Emigrante y del Refugiado, y este año con el lema, “Acoger, proteger, promover e integrar a los emigrantes y refugiados“.
 
    Los obispos de la Comisión Episcopal de Migraciones recuerdan que “a cada ser humano que se ve obligado a dejar su patria en busca de un futuro mejor, el Señor lo confía al amor maternal de la Iglesia. Esta solicitud ha de concretarse en cada etapa de la experiencia migratoria: desde la salida y a lo largo del viaje, desde la llegada hasta el regreso. Es una gran responsabilidad que la Iglesia quiere compartir con todos los creyentes y con todos los hombres y mujeres de buena voluntad, que están llamados a responder con generosidad, diligencia, sabiduría y amplitud de miras -cada uno según sus posibilidades- a los numerosos desafíos planteados por las migraciones contemporáneas”.

Revista de la Campaña 2018, pulse aquí.