sábado, 4 de julio de 2020

XIV Domingo del Tiempo Ordinario

   Llegamos ya al decimocuarto domingo del Tiempo Ordinario y hoy escucharemos sobre un Reino de Dios que es para los sencillos y humildes.
   Las lecturas de hoy resaltan las virtudes de la humildad y sencillez del Mesías. Zacarías nos presenta la figura de un rey humilde y pacífico, despojado de los rasgos de rasgos guerreros. Es la figura de Cristo, sencillo y humilde de corazón, como nos lo presenta el Evangelio de San Mateo. Con humildad convoca a los sencillos para hacerles la donación del Espíritu, a través del cual, como lo dirá San Pablo, podremos participar de la Resurrección de Cristo.

   Les dejamos un enlace con las lecturas y un video del Evangelio.


lunes, 29 de junio de 2020

Jornada de Responsabilidad en el Tráfico el 5 de julio.

Bajo el lema “El transporte y la movilidad: creadores de trabajo y contribución al bien común” (Jesús recorría pueblos y ciudades, Mt 9, 35 ), el Departamento de la Pastoral de la Carretera de la Conferencia Episcopal Española promueve la Jornada de Responsabilidad en el Tráfico, Día de San Cristóbal, patrón de los conductores, el 5 de julio.

Coincidiendo con el inicio de los desplazamientos masivos, los obispos de este departamento envían un cordial saludo a todas las personas que están relacionadas con la movilidad humana y la seguridad vial. En su mensaje, destacan que el transporte y la movilidad humana generan muchos puestos de trabajo que se han visto afectados por la crisis del coronavirus: “Han sido meses en que muchos vehículos han tenido que estar parados por el Covid-19. En muchos hogares no ha habido ingresos, pero sí muchas pérdidas económicas para muchas personas. Rezamos por todos ellas”, señalan.

sábado, 27 de junio de 2020

XIII Domingo del Tiempo Ordinario

    Celebramos el décimotercer domingo del Tiempo Ordinario. La liturgia de hoy nos mueve a hacer el bien a los servidores de Dios. Oramos en esta misa por nuestros sacerdotes y servidores que el Señor ha puesto al frente, para llevar su mensaje de salvación.
   Las lecturas de hoy nos hablan de la recompensa que Dios da a quienes hacen bien a sus discípulos y profetas. Una familia sunamita recibe como recompensa, por hospedar al profeta, un hijo varón. Pablo dice que la mayor recompensa es la vida plena que ha dado Cristo Resucitado. Por su parte, Jesús nos habla de una recompensa en dos direcciones: una para sus mensajeros del Evangelio y otra para quienes les acogen por ser discípulos.

   Les dejamos un enlace con las lecturas y un video del Evangelio


sábado, 20 de junio de 2020

XII Domingo del Tiempo Ordinario.

   Después de las grandes solemnidades que hemos celebrado los domingos anteriores, nos reunimos nuevamente para retomar el correlativo de los domingos del Tiempo Ordinario. Arribamos ya el duodécimo en el que la liturgia nos entrega un mensaje de esperanza y nos invita a no tener miedo, pues si estamos con Jesús, él está de nuestro lado hasta el final de los tiempos.
   Todas las lecturas de hoy nos hablan de un Dios que cuida de todos nosotros, especialmente de quienes pasan por grandes dificultades. Así lo manifiesta Jeremías, alabando al Dios salvador en los momentos en que lo acechan sus enemigos. Esa misma certeza manifiesta el salmo y San Pablo. Lo confirma también Jesús en el Evangelio de San Mateo, invitándonos a no temer cuando aceche la dificultad, pues Dios, nuestro Padre, vela por nosotros.

   Les dejamos el enlace con las lecturas y un video del Evangelio.


lunes, 15 de junio de 2020

Así celebramos el Corpus Christi en San Lorenzo.

Este fin de semana hemos celebrado la Solemnidad del Santísimo Cuerpo y Sangre de Cristo en San Lorenzo con la Exposición del Santísimo Sacramento y la solemne eucaristía, tanto en la tarde del sábado 13 como en la mañana del domingo 14 de junio.




sábado, 13 de junio de 2020

Domingo de la Solemnidad del Santísimo Cuerpo y Sangre de Cristo.

   Hoy celebramos la solemnidad del Corpus Christi: Santísimo Cuerpo y Sangre de Cristo. Una celebración que nos hace centrar nuestra atención agradecida en la Eucaristía como sacramento en el que Cristo Jesús ha pensado dárnosla como alimento para el camino, haciéndonos comulgar con su propia Persona, con su Cuerpo y Sangre, bajo la forma del pan y del vino.
   En la fiesta de hoy no nos fijamos tanto en la celebración de la Eucaristía, aunque la organicemos y celebremos con particular festividad, sino en su prolongación, la presencia permanente en medio de nosotros del Señor Eucarístico, como alimento disponible para los enfermos y como signo sacramental continuado de su presencia en nuestras vidas, que nos mueve a rendirle nuestro culto de veneración y adoración.
   El Señor alimenta a su pueblo y le da de beber para que viva y no muera. Ésta es la música de fondo que resuena en todas las lecturas de hoy. El Deuteronomio nos recuerda cómo, al salir de Egipto, Dios alimentó a Israel mientras atravesaba el desierto, nutriéndolo con el maná y saciando su sed con el agua que brotó de la roca. El evangelio de Juan, por su parte, se atreve a corregir al Antiguo Testamento y presenta a Jesús como el verdadero pan bajado del cielo. Su carne y su sangre son el auténtico alimento que procura la vida verdadera. Las referencias eucarísticas del pasaje saltan a la vista. Pablo, por su parte, saca las consecuencias comunitarias que se derivan de la participación en la mesa del Señor. Los que comen juntos de ese pan único que es Jesús no pueden luego vivir desunidos.

   Les dejamos un enlace con las lecturas y un video den Evangelio.