domingo, 29 de mayo de 2016

El Santísimo Sacramento bendice a su pueblo.

    Esta mañana, celebramos la Solemnidad del Corpus Christi, donde se nos invitó a comer el cuerpo y la sangre de Cristo y a vivir la Caridad de Cristo. Un cuerpo que se nos entrega por amor, que se deja partir por amor. Un pan que sacia nuestras hambres. Pan de inmortalidad, pan de vida eterna. Y una sangre derramada por nosotros en caridad. Sangre que purifica y redime, que se ofrece como vino, que embriaga y enamora.
    Celebramos también el Día de la Caridad, con la campaña “Practica la Justicia. Deja tu huella”, donde se nos invitó a cada uno de nosotros a dejar su huella de justicia para construir una sociedad más sostenible para las personas y para el medio ambiente. Adoptar un estilo de vida solidario y justo, participar de forma comprometida con gestos y acciones concretas para favorecer el respeto de los derechos fundamentales de todos.
    Agradecemos la colaboración de los vecinos y parroquianos en la elaboración de las alfombras, del cariño, la ilusión y las ganas mostradas, de la decoración floral y de la preparación de esta celebración. Que Dios les bendiga.
    Esta tarde celebraremos lo mismo en el barrio de La Milagrosa, en los Altos de San Lorenzo, a las 19:00 horas.

Video de la Homilía: Homilía del Corpus Christi 2016- San Lorenzo (Las Palmas de G.C.)
Más fotos en: Corpus Christi 2016 de San Lorenzo


 

      

sábado, 28 de mayo de 2016

La sal y el color tiñen San Lorenzo.

San Lorenzo se pone mano a las obras esta noche en la elaboración de las alfombras del Corpus. La sal y los colores tiñen la Plaza de San Lorenzo.


Solemnidad del Corpus Christi

 
     Celebramos la Solemnidad del Corpus Christi, donde se nos invita a comer el cuerpo y la sangre de Cristo y a vivir la Caridad de Cristo. 
  ¿Cómo interpretar el Antiguo Testamento? Los primeros cristianos se hicieron a menudo esta pregunta y desarrollaron un modo de leer la Biblia que llamaron “tipología”. La tipología consiste en encontrar una relación entre dos historias, normalmente del Antiguo y del Nuevo Testamento. Esta relación nos hace descubrir que Dios ha ido actuando en la historia, anunciando el futuro en el pasado y revelando el verdadero significado del pasado en el futuro. Por ejemplo, el sacrificio de Isaac en el monte Moria (Génesis 22) es figura del sacrificio de Jesucristo en el monte Calvario. Los relatos antiguos también podían prefigurar los sacramentos de la Iglesia. Así, el paso por el mar Rojo se convirtió en figura del bautismo. El lector creyente comprende así que cada evento es un eslabón de la gran historia de salvación que Dios va trazando providencialmente y que tiene como eje a Cristo. Teniendo en cuenta esto, podemos comprender ahora porqué se lee en esta Solemnidad del Corpus Christi la primera lectura, tipología de la Eucaristía. Como Melquisedec, rey y sacerdote, bendijo a Dios por la victoria de Abraham y ofreció pan y vino, así también Jesucristo, sacerdote eterno según el rito de Melquisedec (Salmo 110,4; Hebreos 5,6), bendice a Dios y ofrece su cuerpo y su sangre en el misterio eucarístico. También el Evangelio puede ser leído de forma tipológica. Como Jesús bendijo el pan y los peces y dio de comer a la multitud hambrienta, así cada Eucaristía es un milagro en el que los creyentes comen el pan y el vino de la vida. No en vano, la Eucaristía está íntimamente unida a la alegría de los pobres. Por último, la segunda lectura representa el relato más antiguo que poseemos sobre la cena del Señor. San Pablo comunica a los corintios que cada vez que comen del pan partido y beben del vino bendecido conmemoran la muerte del Señor hasta que él vuelva. Así pues, en la celebración eucarística se unen el pasado fundante de la entrega de Jesús, el presente actuante de la brega del Reino y el futuro esperanzado de la bienaventuranza final. En la Eucaristía toda la realidad encuentra sentido.

Les dejamos el enlace con la Palabra de Dios y un video del Evangelio.


lunes, 23 de mayo de 2016

Preparación de las alfombras del Corpus 2016.

Día 28 de mayo a las 20:00 horas en San Lorenzo y el día 29 de mayo, durante la mañana, en La Milagrosa.
Les invitamos a todos a participar y compartir creatividad, esfuerzo y talento.

domingo, 22 de mayo de 2016

Solemnidad de la Santísima Trinidad

     En este domingo en que celebramos la solemnidad de la Santísima Tri­nidad confesamos el misterio de Dios Padre, Hijo y Espíritu Santo, que se nos ha revelado y manifestado. Y lo hacemos, además, dentro del Año de la Misericordia, Jubileo Extraordinario.
     En este marco litúrgico, jubilar y celebrativo, tenemos hoy un recuer­do muy especial por quienes en la Iglesia han sido llamados a la vida contemplativa.  "Contemplad el Rostro de la misericordia" es el lema de la jornada de este año. Jesucristo es el Rostro de la misericordia del Padre.
     Las lecturas de este domingo nos acercan al misterio del Dios Padre, Hijo y Espíritu Santo. El bello poema del libro de los Proverbios nos sitúa ante la creación de Dios Padre guiados por la voz de la Sabiduría divina que, en primera persona, relata su función en la creación del universo. Ella es la primera de sus criaturas y fue testigo de cada una de sus obras. Ella era la delicia de Dios, gozaba en su presencia con la bola de la tierra y se alegraba con los hombres. Hace, así, de unión entre Dios y el ser humano que, como canta el Salmo, es la criatura más sublime, a quien Dios coronó de gloria y dignidad, otorgándole el mando sobre la obra de sus manos. El apóstol Pablo nos adentra en el misterio de la salvación, que Dios nos ha concedido por medio de Jesucristo, su Hijo. A él nos unimos por la fe para participar de la vida que nos ha alcanzado. Esta vida nueva, fruto del amor de Dios, nace en el creyente por el Espíritu Santo, de modo que equipado con esta esperanza pueda afrontar toda tribulación hasta alcanzar la gloria final de los hijos de Dios. El Señor Jesús prometió el envío de este Espíritu santificador. En el Evangelio escuchamos uno de los anuncios a sus discípulos en la última cena. Jesús vuelve al Padre pero no los dejará solos. Les enviará el Espíritu de la Verdad que revelará en el corazón de los creyentes la voluntad de Dios Padre y la verdad de sus palabras. Él los hará partícipes de la vida divina y de la comunión de amor del Padre, Hijo y Espíritu Santo. De este modo, las lecturas nos presentan la obra del Dios Trinidad: creación, salvación y santificación.

     Les dejamos el enlace de la Palabra de Dios y un video del Evangelio. 


viernes, 20 de mayo de 2016

Jornada Pro Orantibus 2016


    El próximo 22 de mayo, Solemnidad de la Santísima Trinidad, se celebra la Jornada Pro Orantibus 2016 en torno al lema: “Contemplad el rostro de la misericordia”. Orar a favor de los consagrados y consagradas en la vida contemplativa, dar a conocer la vocación específicamente contemplativa y promover iniciativas pastorales dirigidas a incentivar la vida de oración, son algunos de los objetivos de esta jornada.




sábado, 14 de mayo de 2016

Domingo de Pentecostés

    Este domingo celebramos la Solemnidad de Pentecostés.
    Es el momento del cumplimiento de la Promesa del Padre, que irrumpe con fuerza en la comunidad y que supone para los discípulos el bautismo en el Espíritu. El mismo Espíritu es el que habitará
guiará los pasos de la Iglesia naciente, posibilitando el testimonio valiente de los discípulos y anunciando a todos el amor misericordioso de Dios.
    Hoy, somos nosotros, los cristianos, lo herederos de esta promesa y el Espíritu Santo sigue llegando a nosotros capacitándonos para la tarea de la Evangelización. Infunde en nuestros corazones el deseo de Dios, el anhelo de una vida de santidad y el celo por dar a conoce la “alegría del Evangelio”.
    Con el impulso misionero que supone este acontecimiento del Espíritu, celebramos hoy el día de la Acción Católica y el Apostolado Seglar.
    La contundente afirmación del Apóstol (1Cor 12,3) resume el misterio de Pentecostés. “Jesús es Se- ñor” es el núcleo de la fe cristiana, ya que “Señor” expresa no solamente la divinidad de Jesús, sino su acción vital y salvadora en la Iglesia. Este salto en la fe sólo es posible bajo el impulso del Espíritu, cuya efusión es descrita de modo diverso en Hechos y Juan. Así, en Hechos el viento y el fuego simbolizan la presencia divina (Ex 3,2; 20,24; Sal 104,4), y la forma de “lenguas” indica que los apóstoles son capacitados para hablar con claridad y audacia a todos los pueblos de “las grandes obras de Dios” (Hch 2,11). En Juan es el propio Jesús quien confiere el Espíritu con un gesto (soplo) que es signo de una nueva creación (cf. Gn 2,7). Con el don del Espíritu Santo comienza un mundo nuevo en el que, mediante el envío misionero de los discípulos, se inaugura el nuevo Israel que por la fe cree en la obra de la salvación y en la resurrección. De este modo, ambos textos coinciden en la misión universal como consecuencia de la efusión del Espíritu, pero el pasaje joánico añade un último dato esencial. La misión comporta la remisión de los pecados (Jn 20,23), pues, desde Pentecostés, la misericordia y el perdón constituyen la tarea que la Iglesia es invitada a cumplir rechazando el pecado que se opone a la luz, pero acogiendo al pecador arrepentido que se adhiere a la palabra de Jesús.

Les dejamos el enlace de las lecturas de hoy y el video del Evangelio.